Las farolas en forma de amapolas gigantes de una plaza en Jerusalén

Warde Project By Hq Architects 2

¿Os acordáis de aquella acción tan maravillosa de una marca de perfumes francesa que se dedicaba a tapizar las plazas de las ciudades más importantes por la noche, recreando maravillosos campos rojos para traer el campo a la ciudad? Se trataba de una instalación tan lúdica como colorida, y suponía una estupenda sorpresa con la que se despertaban los urbanitas por la mañana. Una acción que como las flores era bastante efímera pues sólo duraba un día, ya que con la caída de la noche los campos se desmantelaban repartiendo las amapolas con las que habían sido sembrados entre los transeúntes.

Pues bien, inspirándose en esta idea de las amapolas, que es una flor salvaje que como bien sabéis nace en los lugares más insospechados como cerca de las vías de los trenes, los diseñadores del estudio HQ Architects crearon en el 2014 una instalación que ubicaron en una céntrica plaza de la ciudad de Jerusalén.

Warde Project By Hq Architects 3

Los transeuntes que pasaban por la plaza de Vallero en Jerusalén observaban sorprendidos y emocionados como a su paso lo que parecían unas extrañas farolas se iban abriendo como las flores al amanecer dando lugar a espectaculares amapolas rojas. A esta instalación la bautizaron con el nombre de Warde.

La iniciativa formaba parte de un proyecto empeñado en embellecer los espacios urbanos dentro de las ciudades. El plus añadido era que además estas farolas servían para iluminar las calles y plazas aportando un toque onírico que invitaba a soñar.

La instalación está compuesta por 4 farolas de 9 metros de alto por cuyo fuste o tallo pasa un cable eléctrico. En la parte superior, justo donde estaría emplazada la corola han colocado un compresor de aire que infla lo que serían los pétalos de la amapola. Se da el caso de que esta plaza está dividida por una línea de tranvía por lo que al paso del tranvía o de los peatones las amapolas se abren.

Warde Project By Hq Architects

El objetivo de Warde no era luchar contra el caos sino aligerar el casco urbano mediante un toque de fantasía que ayudase a desviar la atención de este espacio donde existe una subestación eléctrica y un vertedero para que estas cuatro flores gigantes pudiesen ser vistas desde lejos.

Lo bueno de estas amapolas es que también sirven como toldo, proporcionando sombra a quien se mantenga debajo de ellas. Tan pronto como la persona abandona su cobijo, los pétalos de las flores se desinflan y permanecen así hasta que pase por delante otra persona o decidida protegerse un rato colocándose debajo de ellas. Lo mismo ocurre cuando el tranvía se acerca a la parada para que la gente suba o se baje.

Una obra de arte interactiva que ha contribuido a mejorar el aspecto de una de las plazas de Jerusalén que más lo necesitaban. No me extraña que los responsables del ayuntamiento hayan decidido no quitarlas porque son un reclamo turístico estupendo y también sirven para alegrar el día a día de todos los que atraviesan esta plaza.

Fotos | Dor Kedmi
Vía | Architizer
Sitio oficial | HQ Architects
En Diario del Viajero | Islandia y sus increíbles torres eléctricas

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La noticia Las farolas en forma de amapolas gigantes de una plaza en Jerusalén fue publicada originalmente en Diario del Viajero por Almudena Pérezminguez .










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